El hormigón rayado y el hormigón fratasado son soluciones robustas que comparten base técnica, pero presentan diferencias sustanciales en textura, aplicaciones y ventajas para distintos proyectos.
Diferencias principales
¿Cuál se adapta mejor a tu proyecto?
- Hormigón rayado es la mejor opción cuando lo primordial es la seguridad (antideslizante) y la adherencia en zonas húmedas, rampas, accesos peatonales o caminos con pendiente. Ideal para urbanizaciones, comunidades y exteriores expuestos al agua, con resultado funcional y decorativo.
- Hormigón fratasado es preferible en pavimentos donde se busca máxima resistencia, facilidad de limpieza, soporte para revestimientos o suelos industriales y comerciales. Es la base idónea para garajes, almacenes, naves y proyectos donde se prioriza durabilidad y funcionalidad.
Escoge rayado si tu prioridad es seguridad y transitabilidad en exteriores; apuesta por fratasado si necesitas una base duradera, regular y resistente para aplicaciones industriales o como soporte para otros acabados.




